Como es conocido el objetivo de la salsa es acompañar otras comidas, como un aderezo mejorando el sabor, haciendo un contraste o complementando, suelen ofrecer al paladar sensaciones relativamente marcadas que estimulan los sentidos del gusto y del olfato. También, pueden ofrecer colores diversos que afectan la apariencia visual de un plato y a veces orquestan diversas sensaciones al mismo tiempo.

De acuerdo a la Revista El Conocedor el nombre salsa proviene del latín salsus, del verbo sallere (poner en sal), que señala un alimento que es salado debido a la condimentación con sal en su elaboración.

Las salsas mexicanas básicas son el resultado de la combinación de recursos autóctonos con otros de origen extranjero. Así tenemos, por ejemplo, que el tomate y el jitomate son la base para las salsas verdes y rojas, a las que se integraran cebolla, ajo, cilantro o perejil, y se complementan con chiles y sal.

El uso de vinagre como conservador y sazonador que ahora es muy común, no lo era para Mesoamérica. El escabeche, palabra de origen árabe que significa “comida ácida” designa al adobo preparado básicamente con vinagre y hojas de laurel, útil para conservar y aderezar los manjares, sobre todo los pescados. Otra salsa preparada con vinagre, sal, aceite y cebolla es la vinagreta y se usa fría con los pescados y las carnes. La cocina regional que en México utiliza más el vinagre es la de la Península Yucateca.

Hoy, en nuestro contexto actual, no podemos mencionar el chile sin hablar de salsas. Y pensemos en todo un concepto gastronómico en general, el chile es el condimento por excelencia de la comida mexicana y le agrega “nuestro” sabor a cualquier platillo. Si hablamos de tacos, la imagen inmediata es tortilla y salsa; la variedad en estas mezclas es muy grande, ya que además de las recetas tradicionales, existen variantes que dependen de la región o de las preferencias y costumbres de quien las prepara.

El grado de picor, el color, el sabor, el método, (licuadora o molcajete) pueden variar de una cocina a otra, recordemos además que la gama de chiles es enorme y representan oportunidades para preparar sus propias creaciones.

Salsa verde, roja, negra, de chile de árbol, borracha, roja, ranchera, guacamole, mexicana (pico de gallo), de habanero y más.

A nuestra disposición tenemos la paleta de sabores, picores y colores:

Picantes: Chile de árbol, güero, habanero, jalapeño, manzanilla, piquín, serrano.

Dulces: Pimiento (rojo, verde, amarillo).

Secos: Ancho, guajillo, morita, mulato, pasilla, poblano.

En NÁVOLA RESTAURANT contamos con deliciosos salsas para acompañar nuestros platillos, mismas que te aportarán un plus a su sabor. Además te ofrecemos un variado menú. Visítanos, estamos ubicados en Almada y Rosales S/N, Centro, Navolato, Sinaloa, México o comunícate al teléfono: (672) 727-14-44.